¡Hola! ¿Cómo vas? Estoy segura de que el post de hoy alegrará el día a más de uno. Vamos a destruir algunas leyendas urbanas y a cargarnos mitos alimenticios. ¿A que suena divertido?

Resulta que hay alimentos que tenemos catalogados como “malos” en el sentido que engordan o que son malos para nuestra salud, cuando en realidad no nos dañan tanto como parece. De hecho, hasta nos aportan algunos beneficios.

LOS CARBOHIDRATOS

Los alimentos ricos en carbohidratos son típicamente los primeros que eliminamos cuando queremos perder peso. Pero este grupo es tan amplio que tenemos que saber que no todos los alimentos que contienen carbohidratos son malos. Sí lo son cuando se encuentran en alimentos refinados como el pan blanco, por ejemplo, pero no tanto cuando nos lo tomamos en su forma integral. De hecho, actúan de “gasolina” para el cuerpo así que no podemos prescindir de ellos completamente.

 

EL CAFÉ

Si bien es cierto que el café causa deshidratación y la cafeína puede causar picos en tu sangre, un nuevo estudio confirma que el consumo regular de café disminuye el riesgo de padecer cáncer de intestino. Otros estudios revelan que también reduce el riesgo de cáncer de cerebro y de pecho, especialmente en mujeres pre-menopáusicas.

Foto de muyinteresante.es

Foto de muyinteresante.es

LA FRUCTOSA

El azúcar parece ser nuestro enemigo número uno. Y sí que causa muchos perjuicios a nuestra salud pero, otra vez, tenemos que ser selectivos en el tipo de azúcar que ingerimos porque, por ejemplo, el azúcar que contienen de forma natural las frutas y las verduras, no es malo. En general, la norma sería apartarnos de los alimentos procesados, que son los que contienen el azúcar “malo”,  pero no de los alimentos naturales.

 

LA MANTEQUILLA

No sabía si incluir este último alimento en mi lista ya que este es un blog vegano, pero como sé que tengo a muchos lectores omnívoros y la información es poder, allá vamos. La grasa saturada es conocida por incrementar el riesgo de enfermedades cardíacas. Peeeero necesitamos grasa para desarrollar las funciones vitales y para producir hormonas, entre otros. Justamente, la mantequilla contiene vitaminas diluibles en grasa como la vitamina A, D, E y K.

Si cortaste estos alimentos de tu dieta completamente, ya sabes que no hace falta, prueba a ver qué cambios notas 🙂