Hola, chicos. ¿Cómo estáis? Seguimos hablando de bienestar holístico, hoy desde el punto de vista de la práctica del taichí.

¿Qué es?

El taichí es una muy buena manera de conectar con nuestro cuerpo y acercarnos a la armonía. De hecho, tiene muchos beneficios también asignados al yoga, como el aporte de relajación y el desbloqueo de la energía. Además, ayuda a curar inflamaciones, enfermedades inmunológicas y el dolor crónico.

Veamos, pues,  por qué principios se rige el taichí. Según esta práctica, todos los obstáculos que nos encontramos están, en realidad, dentro de nosotros. Para superarlos, debemos encontrar la paz en nosotros, en vez de refugiarnos en la lucha. Así, cuando con los movimientos del taichí nos movemos de forma no natural, desbloqueamos energía que ayuda a liberar el estrés y a alinearnos mejor para conseguir aquello que queremos.

taichi practica

Foto vía Pinterest

El fluir del cuerpo y la mente

Entonces, los movimientos corporales coordinados, la respiración y la práctica de silenciar la mente conforman la estructura del taichí. A través de estos ejercicios, incorporamos hábitos curativos y nos deshacemos de los más nocivos.

Si no has hecho nunca taichí y te gustaría iniciarte en esta práctica (o almenos probarlo unas cuantas veces), puedes empezar relajando la mente y haciendo que tu cuerpo siga a tu mente. El siguiente paso es establecer una conexión entre el cuerpo y la respiración para que ambos se muevan coordinadamente.  A continuación, empieza a moverte desde tu centro: haz que tus brazos y tus piernas se muevan iniciando el movimiento desde tu tronco. Mueve todo el cuerpo, sin dejar ninguna parte bloqueada. Conecta con tu cuerpo entero.

Para iniciarte te recomiendo que te unas a clases de taichí guiadas para ver la dinámica de una práctica. Si prefieres hacerlo en casa de forma autónoma, te sugiero que empieces con la ayuda de un tutorial de vídeo.